miércoles, 24 de junio de 2009

LOS FABRICANTES DE MENTIRAS.



Para la construcción de poder se recurre al miedo, se instala la mentira, se propicia el clima adecuado para lograr fines destituyentes, antidemocráticos, se elaboran planes, estrategias, discursos sinuosos y cacerolazos.
Cacareando que triunfan el domingo preparan el terreno para que, cuando se den resultados desfavorables, puedan salir a gritar: “Vieron, ya lo decíamos, hubo fraude”. Y deslizan disparates tales como el que sigue. Así prepararon el terreno: en caso de perder van a salir con que hubo fraude y un cacerolazo.
Que, por ejemplo, una candidata que nos tiene acostumbrados a presagios apocalípticos, realice su predicción de “posibles irregularidades” (nótese: posibles http://www.perfil.com/contenidos/2009/05/22/noticia_0027.html#comentarios) para el día domingo 28 de junio que completó con sus comentarios en un programa de televisión que son de un surrealismo dramático. Según el relato, el domingo a partir del cierre de la elección, a las 18 hs, el gobierno ANUNCIARÁ su victoria. Entonces, los fiscales de mesa, deprimidos, se retirarán a sus casas. En ese momento el gobierno aprovechará para cambiar los sobres. Todo esto, seguramente, le fue revelado a través de un SMS de Dios. Esto último dará lugar a un cacerolazo.
Pero agrega que, si los fiscales se sienten cansados, que no abandonen el lugar de escrutinio, que llamen a sus casas y que los reemplace un pariente. Esto es claramente un llamado al fraude: ¿acaso no sabe la DOCTORA que sólo tienen acceso a la mesa de elección personas debidamente acreditadas en calidad de presidentes de mesa, y por los partidos políticos que certifican la acción de fiscales? ¿Cómo enviar este mensaje distorsionado? Sólo en un claro manoteo de ahogado. Eso sí, las manitos del ahogado golpearán una cacerola.
El detalle desopilante es el consejo de llevar la boleta en el corpiño (en el pantalón los hombres, claro), huelgan los comentarios y las cacerolas.
Eso sin contar que otro candidato, que salió del riñón menemista, un cálido y risueño empresario, hasta hace un rato profundamente privatista, sale a anunciar que “CREE” que algunos servicios DEBERÍAN (nótese que no dice: va a estatizar, sino sólo cree. El uso del potencial en DEBERÍAN es también signo de algo lejano: que se reestaticen empresas privatizadas por su amigo Menem. Y ¡ hasta acepta ser comparado con el presidente de Brasil, a sabiendas del pasado sindicalista de aquél!. Un cacerolazo por allí.
Y ni qué decir de algunas PRO candidatas que, después de aceptar su participación en un debate demuestra que sólo puede llegar a la población cuando lee el mensaje para un spot de campaña, porque si no está escrito queda desbordada por dos los argumentos de los opositores. Por eso recurrirá al cacerolazo.
Son propuestas de ilusionistas, discursos-cacerolazos para disimular sus proyectos que los emparentan con pasados negros y con políticos con los que "dicen" no comulgar.
Es el concepto de "ruido" del que hablaba McLuhan, la contaminación del discurso, la creación de la situación de desesperación en el receptor que ejemplificó brillantemente Capusoto a través de la parodia (¿parodia?) de algunos programas de radio.

2 comentarios:

Martín LatinoameriKano dijo...

Lo de Carrió es patético, ahora sale a decir que De Narváez es el nuevo Chávez, es una tarada que está hundiendo a su propia fuerza y dandole argumentos a De Narváez.

Martín LatinoameriKano dijo...

Por cierto, ahora que lo releo... ¡que postazo!